Es una costumbre muy común que los clientes de un restaurante se sienten en la mesa, pidan la carta y elijan el plato que quieren durante 5 minutos. Es una manera muy correcta de presentar todos los platos del local, pues sin tener que pensar demasiado, el cliente ya tiene las elaboraciones hechas y combinadas y solo tiene que elegir la que más le apetezca.

Bien, ¿pero qué pasa cuando quieres un plato al que le sobra un ingrediente y le falta tu favorito? En ocasiones, puedes pedir como favor que te quiten un acompañante del producto principal, pero suelen ser casos excepcionales. Para que eso no ocurra más, en Sport K trabajamos con un sistema muy autosuficiente. Por supuesto que tenemos nuestra carta cerrada, en la que los platos, los bocadillos y los sándwiches están pensados en recetas ya cerradas.

No obstante, sumamos a esto una opción más: la de un plato combinado a la carta. Es decir, en Sport K podrás crear tu propio plato a tu gusto. Nosotros te proponemos varios productos y tú los combinas como más te gusten. Por ejemplo, de base contamos con lomo, costillar de cerdo, pechugas de pollo, o albóndigas entre muchos otros. Después, a esto le puedes sumar mínimo un ingrediente, como las patatas fritas, pimientos, croquetas, ensaladas o bacon, y más. Y por último, puedes añadir a tu plato estrella una de tus salsas favoritas.

Tras finalizar este proceso, tendrás un plato creado a totalmente a tu gusto. Nosotros solo te proponemos los productos e ingredientes, y tú los combinas como más te apetezca. Esta manera de hacer gastronomía es muy positiva para nosotros, pues podemos ofrecerte que tú mismo crees exactamente lo que vas a comer. Es una forma de hacer las cosas diferentes, y acercarnos más a nuestros clientes.

¿Ya has probado alguna combinación? Cuéntanos en Facebook cuál fue y qué tal estuvo la experiencia.